miércoles, 17 de agosto de 2022

El ‘Papirri’ es el nuevo consejero de la Fundación Cultural del BCB

La ministra de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, Sabina Orellana, posesionó hoy a Manuel Monrroy Chazareta, más conocido como el ‘Papirri’, como nuevo consejero de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB).

“Los artistas somos tangibles, aunque a veces nos dicen lo contrario; creo que hay que abrir una línea de apoyo a los artistas”, planteó Manuel Monrroy Chazareta, más conocido como el ‘Papirri’

La ministra de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización, Sabina Orellana, posesionó la tarde de este martes a Manuel Monrroy Chazareta, más conocido como el ‘Papirri’, como nuevo consejero de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB).

Monroy se comprometió a trabajar en la gestión cultural y apoyar a los artistas.

“Los artistas somos tangibles, aunque a veces nos dicen lo contrario; creo que hay que abrir una línea de apoyo a los artistas”, planteó.

Orella destacó la trayectoria artística y cultural de Monroy Chazarreta y le deseo éxitos en sus nuevas funciones como consejero cultural de BCB.

Monrroy recordó que el 2020, durante el Gobierno de Jeanine Añez, se trató de anular a las expresiones culturas calificándolos como gastos innecesarios, sin saber que es una inversión en el desarrollo humano.

“Los pueblos sin culturas no tienen identidad, no tienen memoria, no tienen historia (pero) nosotros, en Bolivia, tenemos mucha identidad, mucha memoria y tenemos mucha historia. Por eso la importancia de las culturas, para no repetir los errores”, resaltó.

FUENTE: Opinión

martes, 16 de agosto de 2022

CLIMAX: Documental revela los inicios del rock progresivo en Bolivia

El documental titulado El Gusano mecánico y la historia de Climax se estrenará este 19 de agosto a las 19.00 en la Cinemateca Boliviana. La obra del realizador Alejandro Ríos Pérez revela una de las historias mejor guardadas sobre el rock progresivo en Bolivia.

A finales de los años 60 y principios de los 70, cuando el mundo estaba envuelto en la psicodelia del rock de The Beatles, que fue considerado como la cara principal del desarrollo comercial del género, comenzaron a aparecer otras bandas menos mercantiles, pero que invadían las disqueras y las emisoras de radio, de esos años, como Led Zepelin, King Crimson, Black Sabbath, Deep Purple, entre otros. En Latinoamérica, uno de esos saltos a ese género lo dio la agrupación argentina Los gatos con su éxito La Balsa (1967).

En Bolivia, Climax y su álbum El gusano mecánico marcó el inicio del rock progresivo en el país.

“Ese disco es uno de los más importantes de la historia del rock latinoamericano porque ya se puede hablar de un rock progresivo que incluso mezcla algunos matices con el folklore. Eso podemos verificar en la canción titulada Pachakuti”, explicó el director del largometraje Alejandro Ríos.

La cinta, que tiene una duración de una hora con cuarenta y ocho minutos, se presentó como un reto para el realizador que tras un arduo trabajo de investigación logró argumentar y grabar uno de los eslabones perdidos del rock boliviano.

Ríos contó que una de las dificultades que afrontó al iniciar el proyecto fue acercarse a los protagonistas, pero después cuando consiguió involucrarlos fue una “experiencia única”. “No dejaban de contarme historias, el documental comenzó a crecer, al inicio pensé que solo duraría alrededor de 20 minutos, pero se extendió”, agregó.

Las entradas para el estreno del documental ya están disponibles en la Cinemateca Boliviana y tienen un costo de Bs 30.

Historia

La banda se formó más o menos en 1968 por eximios músicos como ‘Pepe’ Eguino (guitarra eléctrica), Javier Saldías y Álvaro Córdova (batería). En 1974, el trío publicó Gusano mecánico, un álbum crítico con la mecanización de la sociedad, considerado como uno de los primeros álbumes conceptuales del rock boliviano, en el que mezclaban un rock innovador con elementos de la música andina.

FUENTE: Estéfani Huiza Fernández en Ahora el Pueblo

lunes, 8 de agosto de 2022

Cavour: charango mayor

El histórico maestro Ernesto Cavour, uno de los máximos referentes del charango en Bolivia y en el mundo ha fallecido este domingo. 

Deja un legado de desarrollo e internacionalización del instrumento y un repertorio notable, que da cuenta de una prolífica carrera como compositor, inventor y arreglista. 

Los músicos bolivianos presentan sus respetos.


Incansable genio de los pueblos

Manuel Monrroy Chazarreta


Él fue una referencia total para la canción urbana. Cuando escuché en la adolescencia “Ha muerto el indio Ch'amillo...”, dije: “se puede hacer esto”. El mejor charanguista del mundo, sin duda, el charango era prolongación de sus manos virtuosas.

Tuve el gusto de tocar con Ernesto Cavour en Japón en 1990, allí me puso el Papirri, “tú eres el Papirri wawita de pecho”, me dijo, con su humor de calle. Y me quedé con Papirri. Alguna vez, luego de años, le pregunté por qué eso de Papirri: “era pues mi amigo, un buen chango, pero chupaba mucho y se ha ido nomás, por eso te tienes que cuidar ahora vos”.

Genio inventor, tuve el gusto de tocar su guitarra Muyu Muyu esa noche gloriosa de 2019 en la Casa del Charango. Qué invento más fino, ¡sorprendente! Esa noche toqué Domínguez, en una cara de las guitarra tocabas con cuerdas de nylon, dabas la vuelta a la guitarra y le cascabas con cuerdas de metal. Solo a Cavour se le podía ocurrir semejante instrumento.

Lo apoyé en su corta participación política como candidato a Alcalde de la Izquierda Unida: “una huevada es, pero ya está, le metimos miedo a la derecha”, me dijo sonriendo. Siempre sonreía.

Maestro Ernesto Cavour, no te digo que descanses, eso es imposible para tu alma... si alguien trabajaba desde el amanecer eras tú, incansable genio de los pueblos. Solo pido que nos regales paz. Siempre que entro al escenario recuerdo tu sonrisa querida, “ya, ya, andá a hacer lo que sabes, Papirri, y dejá de molestar”. Hoy eres un espíritu superior que, como siempre, nos llenas de alegría el camino. 


Cavour, 7 de agosto

Gabo Guzmán, guitarrista


Me acuerdo de Don Ernesto Cavour, en un homenaje al Jechu Durán. Es muy de nosotros las bolivianas y los bolivianos que alguna vez hayan coincidido dos personalidades tan distintas entre sí para hacer música (Jesús nació en 1952 y Don Ernesto en 1940). En el homenaje Don Ernesto tocó, si mal no recuerdo un bailecito del Jesús, pero tan ‘a la Cavour’; ¿qué era pues otro tema, otro lenguaje?, ¿otro momento de Bolivia y sus luces y sus enredos? Quizá, simplemente, otro Jechu. Luego Don Ernesto tocó un bailecito suyo alegando que le gustaba mucho a Jechu Durán. De lo charanguístico tienen que hablar las y los que saben de charango, yo no soy uno de elles. Creo que Don Ernesto era como músico una puesta en escena integral, que cabía entera en él y en sus charangos, incluido el que se sacaba de la manga de su saco. No ha necesitado nunca escenografías para ser él, totalmente él. ¿Serán así los mitos? Si son así, como Don Ernesto, es porque seguro saben algo que nosotros desconocemos del todo, lo que les permitió y les permitirá andar y desandar por varios mundos este de acá y también los otros.


“Ha abierto senderos para el charango y la música boliviana en el mundo”

Carla Derpic, quenista


Ernesto Cavour es la más grande expresión de nuestra música a nivel mundial. Si hay alguien a quien conocen fuera de Bolivia, es a él. A través de su trabajo a lo largo de los años, ha abierto senderos para el charango y la música boliviana en el mundo.

Ha sido un gran referente e inspiración para muchas generaciones de músicos. Hoy en día siguen habiendo jóvenes que aprenden a tocar quena, charango y/o zampoña gracias a sus métodos de aprendizaje. Gente de otros países llegó a La Paz para aprender a tocar charango con él o, simplemente, para escucharlo.

Muchas de sus composiciones son la muestra del estudio, exploración y dominio de su charango. Experimental, ingenioso y auténtico en la creación de canciones e instrumentos. Demostró que habían diferentes maneras de hacer folklore junto a Los Jairas y el trío Cavour-Favre-Domínguez.


FUENTE: Revista Cultural La Trini

Mafer Antuña: La Productora

María Fernanda Antuña Nuñez, más conocida en el medio como “Mafer”, es una mujer formidable: comenzó en el cine, fue mánager del grupo paceño Atajo, y abrió un camino fundamental para que las mujeres hoy estén involucradas en el mundo musical. Desde muy joven su aporte fue vital, en un tiempo donde el machismo campeaba el escenario de la música, esta es la primera parte de la conversación con ella.


El comienzo

“Soy comunicadora social de profesión, he hecho postgrado cultural en diferentes espacios. Desde muy pequeña tuve una inclinación al teatro, a la danza, al canto; soy egresada del estudio de arte escénico El Arlequín, de Mabel Rivera, quien fue directora del Taller Nacional de Teatro. Me gustaba escuchar bandas, en mis tiempos los boliches no eran tan estrictos con el tema de la edad, así que tuve la oportunidad de vivir los procesos de comienzos del 2000 con algunas bandas nacionales.

Logré trabajar en música por casualidades de la vida. Era muy amiga del vocalista de Deszaire, Omar Ríos, en épocas cuando yo estaba en el colegio. En las tardes íbamos a ver los ensayos en el Equinoccio, mi colegio estaba a dos cuadras, así que siempre pasábamos a verlos, ahí conocí a Ricardo Zelaya, quien ha sido fundamental para mí, en la manera de cómo manejar las bandas.

Cuando ya estaba en la universidad tenía una amiga que organizaba el Festival San Lucas de la Escuela de Arte de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), así que, de alguna manera, yo terminaba gestionando, organizando o acompañando espacios de música.”

El cine

“Cuando tenía unos 20 o 21 años me contrataron para trabajar en la producción del lanzamiento de la película ‘Inal Mama’, del cineasta Eduardo López Zavala, más conocido como ‘Chichizo’, un profesional formado en Filosofía e Historia en Bolivia y en Antropología Visual en México, quien, al margen de su trabajo como realizador, fue también director del Consejo Nacional de Cine (Conacine) durante cuatro periodos.

Entré como parte del equipo de lanzamiento, para la premier y postpresentación de la película, promoción y publicidad. Fui parte de la producción y además me hice cargo del concierto postpremier, porque la banda sonora la había hecho Atajo, ‘Panchi’ Maldonado.

Ese día era el lanzamiento de la película, pero igual del CD con la banda sonora, así que vi temas más audiovisuales; fue la primera vez que estaba haciendo eso, como parte de un trabajo. Aquello se llevó a cabo en los bajos de la Cinemateca Boliviana, con un concepto nuevo, en los garajes, salió súper bien. A partir de eso me llamó ‘Panchi’ para decirme que había gestionado de la mejor manera el concierto, las luces, y me propuso trabajar con Atajo.”

Atajo

“Si bien estaba envuelta en el mundo de la música, nunca había pensado en ser productora, eso se dio con el tiempo, muchos caminos me llevaron hasta ahí. Le agradezco a ‘Panchi’ el darme la oportunidad y formarme en una de las bandas que estaba sonando más a nivel nacional.

No tuve mucho tiempo para acomodarme, cuando entré con ellos tenían un concierto en un teatro al aire libre en la Argentina y un tour por toda Bolivia. No me dio tiempo de asentarme, cuando me di cuenta yo era la jefa de producción y mánager de Atajo, tuve la suerte de trabajar seis años con ellos.”

Ser mujer

“Para mí Atajo fue una escuela en todo sentido. Ha sido muy difícil ser mujer en un medio donde la música era tan conservadora y tradicional, como lo era hace 15 años. Me alegro que hoy se haya normalizado la participación de la mujer, pero antes en el rock no había eso.

El medio me quiso sacar por el hecho de ser mujer; tenía que lidiar con ingenieros de sonidos, quienes decían: ‘que venga alguien que sepa, un hombre, un técnico’, pese a que yo sabía del tema.

Otro ejemplo fue en los teatros, uno de mis primeros conciertos fue en los 15 años de Atajo en el Teatro Municipal. Habíamos trabajado con todo el equipo, escenografía, luces, sonido, etcétera. Días antes había una reunión de coordinación con los técnicos del teatro, fue bastante complicado porque no creían y no querían coordinar o lidiar con una chica, y menos con una chica joven y además la jefa, fue tan mala la experiencia que incluso parte del equipo técnico nuestro le mandaron una carta a ‘Panchi’ diciendo que tener una mujer en el equipo era muy mala idea, porque no entendíamos la dinámica, que mirábamos muy diferente, que este era un mundo de hombres.

Me acuerdo que eran dos días de show y como previa vinieron los Atajo a mi casa y ahí me contaron lo de la carta, ‘Panchi’ me la muestra y me dice lo que estaba pasando, yo tenía 21 años –era wawita todavía–, me puse a llorar, estaba desconsolada, no podía entender cuál era la diferencia entre un productor hombre y una productora mujer. Y ‘Panchi’ me dijo: ‘No llores, nosotros te hemos contratado como Atajo, tú eres la productora, eres la jefa, y si al equipo técnico no le gusta, los botas; tú tienes nuestro voto de confianza, nosotros lo sabemos, así que si necesitas retirar personal, lo haces. Es tu concierto, como se arme es responsabilidad tuya, está en tus manos’.”

Aprendizaje

“Agradezco en su momento que ‘Panchi’ me haya dado el voto de confianza, sobre todo en momentos en que el problema no era saber o no saber, sino el ser mujer dentro del mundo de la música, cuando estaba muy fuerte la dominación de los hombres en los escenarios, porque con suerte había mujeres coristas, contadas mujeres cantantes, mucho menos mujeres detrás de los escenarios como mánager, productoras, ingenieras de sonido o esos rubros.

Con el tiempo y con el trabajo eso ha ido cambiando, como con Kary Cecy Pérez, mánager de Los Bolitas. Muchas mujeres ahora están en ese camino, que con el paso del tiempo se ha vuelto más normal: mujeres involucradas en la música.

Otra cosa que recuerdo es que a Atajo le fue muy bien, y en su momento cumbre de haber cosechado años de trayectoria, en los programas de chismes, en diversos canales de televisión, decían: ‘A Atajo le ha ido muy bien porque hay una mujer detrás de ellos que se acuesta con los dueños de los boliches, dueños de los festivales’. Nunca dijeron que a Atajo le fue bien porque tenían 17 años de trabajo; existía un machismo implícito en los medios de comunicación. En fin, agradezco a ‘Panchi’ el no haberme dejado que me rindiera.”


FUENTE: Sergio Salazar en El País

martes, 2 de agosto de 2022

El Gusano Mecánico y La Historia de Climax


La Cinemateca Bolivia en FUNCIÓN ÚNICA presentará la LA HISTORIA DE GUSANO MECÁNICO Y CLIMAX el próximo viernes 19 de agosto. Se trata de un documental dirigido por Alejandro H. Ríos Pérez que incluyendo entrevistas a los integrantes de la legendaria banda de rock progresivo boliviano CLIMAX narra su historia y la producción del álbum GUSANO MECÁNICO, pieza clave de la discografía boliviana del siglo XX.

El audiovisual está dirigido a hombres y mujeres entre 20 y 75 años, según ficha de la Cinemateca Boliviana. Tiene una duración de 108 minutos y la entrada tendrá un costo de Bs.30.

viernes, 29 de julio de 2022

Bajo Tierra: ángeles y demonios

Los hermanos Guevara apuestan en grande con una edición en vinilo de su tercer álbum: Suplica por mi alma, con claras alusiones a su origen orureño, y ponen de nuevo a andar su máquina heavy metal.

- ¿Cuál es el concepto del nuevo álbum?

- Suplica por mi alma es nuestro tercer álbum, tiene ocho temas que son composiciones de los integrantes de Bajo Tierra. El lado B del disco propone una lectura colectiva de los problemas medioambientales y sociales que vive la humanidad y el lado T aborda temas de corte personal, desde el amor hasta el duelo por la muerte de los seres queridos, proponiendo así una lectura musical de hechos de interés masivo e individual con los que la población puede empatizar.


- ¿Qué los decidió a hacer también una edición en vinilo?

- El formato clásico nos ayudó a marcar los opuestos como lo colectivo y lo individual, aprovechando cada lado del disco y, en el diseño, incluir más relaciones de este tipo como impresión de la portada con caras externas a color e interiores en blanco y negro: el diablo desafiando al ángel, porque de cierta forma todos los seres humanos somos un poco ángel y otro poco demonio y vamos transitando la vida tratando de vivir en equilibrio, procurando la paz. El vinilo transparente nos ayuda a representar la actitud con la que hacemos música, sin autocensura, con honestidad.


Además de lo creativo, nos animamos a editar el nuevo disco en vinilo en consideración a los melómanos que se dan el tiempo para seguir el ritual que permite el formato, como es quitar el plástico de protección, sacar el disco, colocarlo en un tornamesa, ubicar la aguja con mucho cuidado y precisión para luego deleitarse con el arte y entrar en comunicación con la banda gracias a la información que se incluye en gráfica y textos. Desde ya es una edición de colección y limitada.


Suplica por mi alma es el primer disco en vinilo de heavy metal boliviano, en este retorno del formato clásico al consumo mundial. Fue posible gracias a las gestiones de María Fernanda Antuña de Turu Producciones.


- ¿Cómo ven el movimiento del heavy metal en Bolivia?

- El encierro por la pandemia y las medidas posteriores que limitaron los espacios en los que se suele mover la música en general, ha tenido a los músicos esperando el momento para volver a escenario, cosa que se está dando desde esta gestión con fuerza. Vemos con agrado que bandas colegas están ensayando, realizando presentaciones y lanzando nuevo material en sencillos y álbumes. Estamos viviendo la reactivación en general de las expresiones artísticas. Viejas y nuevas bandas vuelven a los escenarios en diversos espacios nacionales e internacionales que convocan a este género musical que definitivamente va marcando su inmortalidad.


En esta gestión ya tuvimos la oportunidad de tocar en el Unirock 2022 de Cochabamba y Santa Cruz junto a grandes bandas nacionales como Sajra, Ameba y muchas más. También presentamos nuestro nuevo disco en Oruro junto a Azul Pezado y en Cochabamba junto a Tim Ripper Owens (N.d.E.: Cantante estadounidense de rock, ex Judas Priest entre otras bandas) Creo que muchos estamos de regreso y hay muchas más bandas nuevas, eso le hará mucho bien al movimiento metalero del país.


- ¿Qué tienen planeado para este año?

- En los próximos días tendremos nuestro nuevo álbum en más de 30 plataformas virtuales para música, porque firmamos con Gorilla Gas Records & Management, gracias a Walter Krpan que está gestionando todo nuestro catálogo. También queremos tocar en cuanto espacio sea posible alrededor del país y volver a girar en la comunidad underground metalera de Argentina, ya que retomamos contacto con quienes hemos construido una red de difusión del under hace muchos años, que denominamos “Uniendo fuerzas”. Después volveremos a estudio a trabajar un nuevo material.
FUENTE: Vadik Barrón, La Trini Revista Cultural

viernes, 22 de julio de 2022

Textos escritos desde el under enseñan el movimiento metalero boliviano

Diez autores, entre músicos, sociólogos, editores y periodistas, que tienen la peculiaridad de ser personas que han sido y son parte del movimiento y la escena underground boliviana han sido reunidos en el libro “El tejido de las cuerdas disonantes del metal en Bolivia”, para escribir nueve artículos que hacen un análisis descriptivo e histórico del estilo y tendencia del metal nacional.

La obra ha sido publicada por el sello indianista Jichha y será presentada mañana viernes — y vendida a un precio de 80 bolivianos —en La Troje (avenida Víctor Ustáriz kilómetro tres y medio, a tres cuadras de la Beijing), a las 19:00. Estarán presentes tres de los escritores del libro: Franco Limber, Milen Saavedra y Fernando Fuentes. La terna de autores se completa con Omar Montecinos, Krupskaia Peredo, Jimmy Coronado y Julio César Gutiérrez; además cuenta con un prólogo de Luis Tapia y ha sido compilado por Reynaldo Tapia y Boris Mendoza.

“En la historia del rock, varios ciclos de rebeldía y otros de integración y neutralización. El under corresponde, en parte, a un ciclo de rebeldía y producción autónoma. El rock metálico es un sonido de la alta modernidad, que en un país como Bolivia convive con la reproducción de la condición colonial. Por eso, el under boliviano tiene una faceta de modernidad crítica y anticolonial”, asegura, en el prólogo, Tapia.

Un texto que precede a los capítulos “El metal Underground como resistencia, identidad y cultura” de Tapia ; “El Underground boliviano de los Andes y su resonancia identitaria en la política pública de del siglo XXI” de Mendoza; “Cuero y metal: Memorias del underground paceño” de Montecinos; “El festival de metal más grande de Bolivia: Illimani Metal de Peredo; “La cultura juvenil metalera en la ciudad de La Paz, desde el abordaje comunicacional” de Saavedra; “Underground boliviano: Una nueva mirada a la escena metalera”  de Fuertes; “La influencia de la expresión de la música Metal en la identidad cultural…”  de Coronado; e “Imágenes reflejo del ajayu del Under Boliviano” de Gutiérrez.

Se trata de textos que emplean el testimonio, la reflexión, la crónica o la historia, distintas herramientas y métodos con el mismo finde aportar al complejo prisma de la escena under boliviana. Los escritos tratan las tres fases de su configuración: “hay el momento de la producción musical y lírica; el conjunto de momentos de puesta en vivo y en escena de su música, que es un momento del encuentro y comunicación; y hay una tercera faceta que incluye la producción de los cassetes, los demos, los discos, y el proceso de circulación de estos medios, así como de información sobre bandas, conciertos e ideas a través de fanzines y otros medios, que genera otros tantos momentos de encuentro y reunión”, explica Tapia.

FUENTE: Opinión