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jueves, 11 de mayo de 2023

Wara llega a Cochabamba para celebrar 50 años

Wara está de fiesta y celebrará sus bodas de oro junto al público cochabambino, el viernes y sábado, en el Centro Cultural More Humor.

Luz de estrella se llama el concierto que ofrecerá el grupo paceño con invitados especiales, como Nataniel Gonzales, primer vocalista de la agrupación que nació en 1973 con el disco de rock boliviano “El inca”.

Carlos Daza, actual director del conjunto boliviano, recordó que Wara significa ‘luz de estrella’, y es precisamente esa luz la que los guió a cambiar de género musical en 1975. Fusionaron la música folclórica tradicional y autóctona con el rock, jazz y otros ritmos contemporáneos.

   Así grabaron el primer capítulo, Maya, titulado  Hichhanigua hikjatata (‘ahora ha de ser encontrado’), al que después le siguieron  Paya, Kimsa, Pusi, Pheska, sojta, etc., que cosecharon muchos éxitos.

   “El 2015 se editó el álbum Kimsa Qallku y este año se editará Llatunka, penúltimo capítulo de los diez que el grupo se propuso en sus inicios como objetivo musical”, explicó Daza.

   Tras actuar en La Paz, Wara se apresta a presentarse en Cochabamba, en un par de conciertos, con un repertorio seleccionado, que incluirá los temas clásicos del grupo y el adelanto de algunos temas que estarán en la nueva grabación.

   El grupo actualmente está integrado por Carlos Daza (fundador, guitarras, voz, vientos), Omar León (fundador, bajo, vientos), Rolando Encinas (quena, voz, vientos), Fernando Jiménez (zampoña, vientos) y Luis Alejandro Huanca (charango, vientos).

Los músicos invitados para el par de conciertos en Cochabamba son Javier Mollinedo (batería), Petrus Silón, Vero Pérez,  David Portillo, Marisol Díaz Vedia (canto), Clarken Orosco, Antonio Pérez (charango), Kicho Jiménez (zampoña), Néstor Gonzáles (segunda quena), Carlos Álvarez, Nicolás Suárez, Yuliano Encinas (teclados), Rolo Daza (guitarra acústica). 


FUENTE: Edwin Fernández, Los Tiempos

miércoles, 19 de abril de 2023

WARA CELEBRA 50 AÑOS

Conmemorando los 50 años de actividad musical, "Wara la Luz de la Estrella" se presenta en dos conciertos el viernes 21 y sábado 22 de abril, a hrs. 19:30 en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez de La Paz.

La agrupación ofrecerá un seleccionado  repertorio, el cual incluirá los temas clásicos del grupo y el adelanto de algunos temas que estarán contemplados en la nueva grabación, fusionando al mejor estilo de Wara, la música autóctona, tradicional criolla y rockera de nuestro país.

También se tiene previsto realizar una exposición itinerante del equipo musical original que acompañó a WARA en las grabaciones y presentaciones entre los años ‘73 y ‘75, junto a discografía, premios, distinciones, afiches, discografía, y demás memorabilia.

El grupo actualmente está integrado por : Carlos Daza (Fundador, guitarras, voz, vientos), Omar León (Fundador, bajo, vientos), Rolando Encinas (Quena, Voz, Vientos), Fernando Jimenez (Zampoña, vientos) y Luis Alejandro Huanca (Charango, vientos).

Músicos invitados :

Javier Mollinedo (Batería), Petrus Silón, Vero Pérez,  David Portillo, Marisol Díaz Vedia (Canto), Clarken Orosco, Antonio Pérez (charango), Kicho Jiménez (zampoña), Néstor Gonzáles (2da. quena), Carlos Alvarez, Nicolás Suárez, Yuliano Encinas (teclados), Rolo Daza (guitarra acústica), 

Un poco de historia

"WARA" nació en 1973, como resultado de la fusión de los grupos de rock Conga y Tabú que interpretaban rock de la época.

A partir del año 1975, y esta vez bajo la influencia de la música autóctona y tradicional, deciden fusionar la música folclórica tradicional y autóctona con el rock, jazz y otros ritmos contemporáneos.

Desde sus inicios, la Luz de la Estrella Wara, ha realizado una serie de trabajos plasmados en grabaciones de discos, cd's, videos, conciertos, películas, documentales, giras, e innumerables presentaciones a lo largo y ancho del territorio nacional, así como en diferentes países de América, Europa y Asia con presentaciones en festivales y ferias internacionales.

Este 2023 el grupo cumple 50 años de actividad musical continua y anuncia para este año la edición de su álbum  musical "Llatunka".

A continuación un detalle de los músicos fundadores de WARA y los músicos que colaboraron y algunos que aún colaboran en el trabajo investigativo, de composición y de presentaciones en vivo.
Carlos Daza, Omar León, Nataniel Gonzales, Pedro Sanjinés, George Cronembold, Clarken Orosco, Dante Uzquiano, Luciano Callejas, Oscar Córdova, Rolando Daza, Johnny Bernal, Ernesto Feliciano, Fernando DeSanjinés, Antonio Pérez, Johnny Luna, Florencio Balboa, Walter Balboa, Rolando Encinas, Nestor Gonzáles, Alfredo Arratia, Jorge Reyes, Beto Martínez, Anselmo Portugal, Eynar Guillén, Luis Ochoa, Oscar Alvarez, Carlos Alvarez, KojiHishimoto, Miguel Angel Torrez, Raúl Saavedra, Edgar Bustillo, Wálter Gómez, Nicolás Suárez, Fernando Jiménez, Kicho Jiménez, Omi León, Vero Pérez, Marie Jordán, Diana Azero, Patricia Jordán, Marisol Díaz, Ale Lanza, Petrus Silón, Benjo Chambi, Rolo Daza.


FUENTE: ERBOL

miércoles, 1 de marzo de 2023

EL LADO OSCURO DE LA LUNA

Hace algunos años en el documental realizado por la productora Eagle Vision “Classic Album The Dark Side Of The Moon”, el guitarrista de Pink Floyd, David Gilmour, en retrospectiva reflexionaba “quisiera haber tenido el placer de haber escuchado por primera vez The Dark Side of The Moon” (TDSOTM) expresión que explica cuál fue el impacto y asombro en millones de mortales sobre la tierra al balancear la aguja en el surco y dieron pie a los primeros segundos de esta obra fundamental de la década del 70. El tótem fue editado el 23 de marzo de 1973 en Inglaterra por el sello “bizarro” Harvest de EMI (código SHVL 804, 1E 064 o 05249), vale decir, hace más de 40 años.

La obra realizada por una coincidencia creativa de “los elementos” que conformaron esa entidad química llamada Pink Floyd: Nicolás Mason (1945), Richard Wright (1945-2008), David Gilmour (1946) y Roger Waters (1944) sumados a estos los no menos talentosos Chris Thomas como productor y un brillante Alan Parsons como ingeniero de sonido (quien llego en el brazo con el currículo de haber apoyado en obras determinantes de Los Beatles), concibieron el innegable referente, en los míticos estudios EMI en Abbey Road (Londres-Inglaterra) durante 1972.
En el proceso de construcción del disco, la suite a manera de testeo, fue tocada en varios conciertos durante 1972 y donde ON THE RUN figura por su diferencia, consistente en una larga improvisación y que para consuelo de fans las grabaciones existen en varias ediciones disponibles tanto en formato físico y digital, legal e ilegal, estas ultimas desparramadas en la autopista informática.
Si bien, el LP (Long Play) al poco tiempo de salir a la luz solo llego al puesto Nro. 2 de las listas inglesas, este continuo su andar de manera ascendente, permaneciendo durante 15 años, es decir, 725 semanas continuas entre las 200 discos más vendidos en los charts norteamericanos, convirtiéndose en el icono rock de mayor permanencia en la historia de la música. En la promoción del disco y posterior a la misma, su interpretación era obligatoria llegando a reproducir la obra por lo menos 385 veces en vivo hasta 1975, dejándolo de hacerla hasta 20 años después por las tres cuartas partes de la banda, en la gira de presentación del disco Division Bell (1994-95) y por Waters en calidad de solista durante el año 2007.
Pink Floyd parece habernos dejado un legado, que ha entrado en una dinámica de revalorización continua, como demuestra las continuas re ediciones, incluido también en una serie de sufribles, económicamente hablando, y otros no tanto box sets, con nuevas mezclas, versiones alternativas que alimentan, ese consumismo criticado en el álbum y la contradictoria ávida demanda por el disco. Como evidencia lo anterior, el disco está sujeto a procesos de redescubrimiento casi perpetuo, acogido por nuevas generaciones alrededor del mundo, como demuestra en la actualidad la diversidad de versiones realizadas por bandas tributo y artistas de variadas orientaciones musicales.
A esto se agrega, otros matices que magnifican aún más su leyenda, como una estadística realizada a mediados de la década del 90 del pasado siglo, donde se comprobaba que de cada 5 ingleses, uno poseía una copia del TDSOTM en sus hogares, o como otras de carácter exquisito que son un añadido a su polifacético mito, como aquella, al iniciar la reproducción del CD de manera paralela al film El Mago de Oz (1939) de Victor Fleming, se evidencia una exacta sincronía con las escenas de dicha película, ¿coincidencias?. Y no olvidemos los detalles no menos relevantes al estilo “beatle” que se aprecia en algunas ediciones del disco donde al finalizar el lado 2, claro está en la versión en vinil, se escucha una breve pista “escondida”, solo audible a un muy alto volumen.
Pues bien, más allá de estos elementos que le otorgan un bonus de magia, la pregunta es: ¿Qué hace que una obra como el TDSOTM traspase las fronteras e idiomas y suene con frescura en la actualidad?
Dicha interrogante parece difícil de responder, sin embargo, la connotación histórica en que fue desarrollada la obra es determinante para su consolidación, vale decir, la identificación de los individuos con la misma. Revisemos algunos eventos; iniciada la década del 70 la administración de Richard Nixon reprimía brutalmente a los estudiantes que se oponían a la intervención en Vietman dando la estocada final a los sueños hippies, por otra parte, en el mundo se consolidaba un mercado financiero especulativo que dio lugar más tarde a los denominados petrodólares, llenándose las billeteras de banqueros e inversionistas listos para empréstitos a consecuencia del alto precio del barril de petróleo y que de inmediato origino una elevación en la materia prima para la elaboración de discos de vinil, el petróleo.
En este contexto, la obra, hace una representación de las sociedades denominadas de primer mundo, aturdidas por la rutina, la locura, el consumismo, dinero y más dinero temas que martillean de manera rutilante todo el disco. No olvidemos, que este fue concebido como una cámara que fotografía “todas las presiones de la vida moderna que pueden llevarnos a la locura” (Gilmour).
UN RETRATO DEL DISCO
La placa se inicia con un tenebroso latido de corazón, el estruendo de una máquina registradora y una perene risa maniaca que da paso a SPEAK TO ME, solo es el intro para el sutil BREATHE AND THE AIR que parece susurrarnos al oído y dar lugar al siniestro toque de ON THE RUN escenificada en pantalla gigante para los shows en vivo con un paciente transportado en camilla que recorre los pasillos de un sanatorio a toda velocidad, donde un hombre con la mirada exorbitada y fija sale disparado. En el firmamento azul y un amarillo tenue aparecen sorpresivamente decenas de relojes para dar lugar a TIME con el inicio cacofónico perfectamente empalmados. Dando lugar, apoteósicamente a los tambores atronadores de Mason pasando a escuchar a un Gilmour y Wright encandilados. En un guiño se retorna a BREATHE y se prepara suficiente aroma para impregnarnos con la canción más seductora sobre la muerte, THE GREAT GIG IN THE SKY una composición de Rick Wrigth y soñar con la magistral interpretación de Clare Torry para someternos a ese coro casi al ad infinitum que tanto nos estremece. Dando la vuelta el disco de vinil al lado 2 ingresamos a apreciar, MONEY y un contundente Dick Parry en el saxo mientras se hace una transición y la bienvenida a US AND THEM (una joyita descartada del sound track de película Zabriski Point, de Miguel Angelo Antonini), otra estocada de Wright con la intervención nuevamente de Parry en el saxo esta vez inversa a la de Money, casi murmurada. Se da pie al optimista ANY COLOR YOU LIKE e ingresa ECLIPSE y parecen hacerse presentes todos los fantasmas de Roger, es el tema que más se acerca al título original del disco y el corolario con el latido de corazón del inicio y la frase ya clásica “No existe un lado oscuro de la luna, de hecho, toda esta oscura”
EPILOGO
Algunos consideraran que la época más brillante de PF fue la psicodélica (bajo el liderazgo de Syd Barret) o aquellos que piensen que el posterior Wish you we here denote superioridad, sin embargo, más allá de estas u otras consideraciones, es indudable que TDSOTM marcó un antes y un después en la historia de la música contemporánea (técnica y estéticamente) y que los elementos que la constituyen siguen siendo un canon indeleble en cada generación que lo re descubre. Ya hace más de dos décadas y una madrugada que lo escuche por primera vez y hasta el momento de concluir estas líneas me es difícil describir con exactitud qué es lo que me fascina de este disco, lo que sí puedo decir con total seguridad es que llego para quedarse para siempre en la mente, el alma y los sentidos de millones alrededor de este mundo que observa casi taciturno el Lado Oscuro de la Luna.

FUENTE: OTRO MELOMANO, Huáscar Adrián Cajías Cueto

miércoles, 28 de julio de 2021

John Lennon, 50 años soñando

La banda británica The Beatles marcó un antes y un después en la música moderna. El cuarteto de Liverpool, formado por John Lennon (voz y guitarra), Paul McCartney (voz y bajo), George Harrison (voz y guitarra) y Ringo Starr, revolucionó la música rock en la década de 1960, convirtiéndose en todo un fenómeno popular que ha conseguido pasar de generación en generación.

Pese a que todos los integrantes de The Beatles destacaron por su gran carisma, ningún otro ha trascendido como John Lennon. Nacido en la ciudad inglesa de Liverpool en 1940, se convirtió en todo un icono del movimiento pacifista y la contracultura, pasando a la historia como uno de los compositores y activistas más influyentes de todos los tiempos.

Éxito en solitario

A finales de los 60, en paralelo a The Beatles, John Lennon arrancó su propio proyecto musical con la artista conceptual japonesa Yoko Ono, con quien se casó en 1969. Ese mismo año lanzaron dos álbumes experimentales bajo el nombre de The Plastic Ono Band. Durante este tiempo, la pareja también lanzó sencillos tan destacados como Give peace a change, que se convirtió en un himno contra la guerra del Vietnam.

Después de haber publicado algunos de los discos más importantes de la historia de la música moderna, de haber revolucionado países enteros y protagonizar uno de los movimientos fan más intensos que se recuerdan, The Beatles se separaron en 1970. La banda hacía meses que no funcionaba y la relación entre los cuatro músicos se había deteriorado.

Una vez separados, John Lennon se centró en su propia carrera. En 1970, el artista publicó su primer álbum completo: John Lennon/Plastic Ono Band, que incluye temas que han pasado a la historia como Mother, donde habla del abandono sufrido por parte de sus padres; la ácida crítica de Working Class Hero, que trata de la conciencia de clase; y God, en el que aflora el nihilismo y su amor incondicional por su compañera Ono. Este primer disco fue muy bien acogido por la crítica, gracias a su mordacidad y atrevimiento.

‘Imagine’, cuando un himno supera al álbum

Solo un año después llegó Imagine (1971). El álbum no impresionó a la crítica musical, que lo consideró un paso atrás en su carrera. En su primer álbum junto a Yoko Ono, Lennon había apostado por hablar sin tapujos, ser incómodo y romper barreras estilísticas; en cambio, Imagine significó un retorno a un sonido más pop y un estilo más amable e incluso por momentos azucarado.

Aun así, Imagine se convirtió en un himno pacifista global en medio de una época de conflictos como la Guerra Fría, la guerra del Vietnam o la guerra del Yom Kipur.

La canción, compuesta como respuesta a la guerra del Vietnam, presenta de manera sencilla un mundo utópico sin violencia ni fronteras, en el que todos los seres humanos conviven en armonía. Un mensaje absolutamente contracultural que obtuvo un grandísimo éxito comercial.

Más allá de la canción que da nombre al disco, Imagine incluye canciones destacadas como Gimme Some Truth o How Do You Sleep?, dedicada con ironía y resentimiento a su ex compañero Paul McCartney. Además, George Harrison también participó en la grabación de este tema tocando la guitarra.

Hoy en día, Imagine es una de las canciones más conocidas del mundo. Pese a que fue lanzada en 1971, acumula más de 369 millones de reproducciones en Spotify y su icónico videoclip suma 223 millones de reproducciones en Youtube. Sin ir más lejos, la canción de Lennon y Ono fue reproducida en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio.

Mucho más que un músico

Pero John Lennon ha pasado a la historia por mucho más que su música. Ya en los últimos años con The Beatles, se convirtió en un activista pacifista que encabezaba manifestaciones y realizaba performance para mostrar su oposición a múltiples conflictos bélicos.

De hecho, el gobierno de los Estados Unidos presidido por Richard Nixon intentó deportar a Lennon en varias ocasiones por su fuerte oposición a la guerra del Vietnam y por representar una figura incómoda para la imagen del país.

Junto a Yoko Ono, el artista realizó multitud de actos de protesta no violentos, como las conocidas “encamadas por la paz” o la devolución de la medalla de la Orden del Imperio Británico que había recibido como miembro de The Beatles.

El 8 de diciembre de 1980, John Lennon fue asesinado por un fan a las puertas del apartamento de Nueva York en el que vivía. Tenía 40 años. Todavía hoy es recordado como uno de los mayores referentes de la música y del pacifismo.

 FUENTE: Pere Millán en La Vanguardia

viernes, 2 de julio de 2021

Jim Morrison: Cincuenta años de un mito perfecto

Jim Morrison, músico, poeta y uno de los referentes malditos del rock, murió hace cincuenta años en París y desde entonces se ha convertido en un mito perfecto, una leyenda creada en buena parte gracias a la influencia del cine.

El aniversario se cumple mañana, sábado. Morrison murió a los 27 años en un piso del entonces barrio bohemio del Marais, en París, adonde se había trasladado para intentar dejar atrás su alcoholismo e insuflarse del espíritu artístico de la ciudad.

Morrison fue "uno de los grandes" en la historia del rock, por el volumen y por la calidad de su obra, afirma a Efe Diego Manrique, uno de los más respetados críticos musicales españoles, quien también cree que su grupo, The Doors, está entre los mejores.

CANCIONES PERFECTAS, DRAMA EN EL ESCENARIO
Con seis álbumes en solo cinco años, The Doors se convirtieron en un grupo de primera línea, conjugando canciones pop "perfectas", como "Light my Fire", o mucho más oscuras, como la edípica "The End" o la violenta "Riders on the Storm", explica.

Morrison, letrista, cantante y líder del grupo, llevó al extremo esos temas con interpretaciones dramáticas sobre el escenario.

Familiarizado con las teorías del "teatro de la crueldad" del francés Antonin Artaud, su personaje del "Rey Lagarto" lanzaba largas peroratas y provocaciones al público y a la policía que con frecuencia vigilaba sus conciertos.

Manrique, autor del libro sobre el grupo "Jinetes en la tormenta", recuerda que los cuatro componentes de The Doors eran "chicos cultos" metidos en movimientos de vanguardia y sus canciones no tenían nada que ver con lo que se hacía entonces.

Todo eso no quita que Morrison, con sus apariciones salvajes y dramáticas en el escenario, vestido de cuero negro y a veces con el torso desnudo, se convirtiera en un auténtico "sex symbol" para ambos géneros.

Musicalmente, hacían rock, pop y mucho blues-rock incisivo ("Roadhouse blues", por ejemplo), pero con otras influencias. El teclista Ray Manzarek venía del jazz y el guitarrista Robby Krieger era muy aficionado a la guitarra clásica española.

Tras unos años de éxito y desenfreno, Morrison llegó a París en marzo de 1971 y apenas cuatro meses después fue encontrado muerto en el apartamento que tenía alquilado. El médico que acudió certificó una muerte por un fallo cardíaco y no se le realizó una autopsia.

Según varios conocidos y testigos, la causa más probable fue una sobredosis de heroína, pero jamás se investigó.

Fue enterrado en el cercano cementerio de Père Lachaise. Y aquí se cierra el círculo del "mito perfecto", según Manrique. Una gran estrella estadounidense, adorada por sus fans, un sex symbol, que muere joven en París y termina en el cementerio más famoso.

Añade que el mito de Morrison se asentó definitivamente tiempo después, gracias al cine, con el uso de "The End" en "Apocalypse Now" (1979), de Francis Ford Coppola, y con la biográfica "The Doors" (1991), de Oliver Stone, que han inspirado a los fans más jóvenes.

LA TUMBA MÁS FAMOSA EN EL CEMENTERIO DE LOS FAMOSOS
La sepultura de Morrison en Père Lachaise "es una de las más famosas y más visitadas" de este cementario, señala a Efe Sylvain Ecole, director del Servicio de Cementerios de París, junto a la famosa tumba.

Y eso que éste es posiblemente el cementerio más célebre del mundo por el renombre de quienes aquí reposan, especialmente artistas, entre las 70.000 tumbas y 27.000 urnas con cenizas.

Oscar Wilde; Frédéric Chopin; Yves Montand; Edith Piaf; Marcel Proust, Miguel Ángel Asturias o Georges Bizet son solo algunos de los ilustres vecinos del rockero, en cuya tumba nunca faltan una foto enmarcada, flores o conchas de peregrino.

Esta acumulación de celebridades, común también a los cementerios parisinos de Montparnasse y Montmartre, "es un motivo de orgullo pero también de preocupación, porque hay muchísimo público", reconoce Ecole.

Antes de la pandemia, los cementerios parisinos recibían cinco millones de turistas anuales, de los que tres millones visitaban Père Lachaise.

La tumba de Morrison y las situadas a su alrededor están rodeadas por una valla que, explica Ecole, busca proteger la intimidad del lugar y "evitar que la gente se acerque demasiado a la sepultura".

Hace un tiempo robaron de la tumba un busto de mármol y una placa. Después, el padre del músico colocó otra placa que dice en griego "Fiel a sus propios demonios". Ecole insiste en pedir a los admiradores del cantante "respeto al lugar, a las sepulturas".

PEREGRINACIÓN DE ADMIRADORES
Mientras Ecole habla, en pocos minutos pasan visitantes de Francia, Italia, Alemania y Países Bajos para contemplar durante un rato la sepultura y tomar alguna foto o un selfi.

Entre todos destaca Bruno Gacon, con una camiseta "The Doors" y una gorra en la que se lee "Jim Morrison". Explica que viene a París desde un pueblo del centro de Francia al menos dos veces al año, para los aniversarios de la muerte y el nacimiento (8 de diciembre) del músico.

Gacon tiene permiso para pasar las vallas y limpiar un poco las flores secas. Morrison "era único", y la música de The Doors da "una sensación de "culminación, toda es emoción para mi", describe para justificar su pasión.

Fuente: EFE