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lunes, 9 de mayo de 2022

‘Tejiendo la luz’, el teatro entre el aire y las telas

¿Es posible convertir un poema de menos de cinco estrofas en una obra teatral? La respuesta es sí. Makhurkha teatro, y en especial Ivette Mercado, directora del elenco Makhurka Teatro, ha hecho posible que este poema (que también ha sido adaptado en una canción) resurja para las nuevas generaciones. 

Tejiendo la luz, como todo buen proyecto, tiene antecedentes.  Su predecesor fue Para que te acuerdes, nacida a través de una investigación en tres comunidades indígenas cochabambinas. La obra contempló la recopilación de cuentos de la tradición oral, obtenidos a través de los testimonios de los propios comunarios. La puesta en escena de la obra trajo muy buenos resultados y tuvo alrededor de 100 funciones. Entonces, Makhurkha Teatro sabía que debía repetir la experiencia, realizar una obra teatral para niños. 

Con el pasar del tiempo, Mercado se hizo amiga de Alison Veizaga, quien es bailarina e instructora de telas. “Me pareció interesante y me llamo muchísimo la atención. Le pedí aprender. En estas clases surgió la idea de hacer algo con telas juntas. Fue un segundo momento para que la idea pueda materializarse”, cuenta Mercado. 

Al aprender y querer llevar este nuevo aprendizaje al escenario, la directora tuvo una especie de epifanía. Recordó un libro de su infancia, nada más y nada menos que 100 poemas para niños, del reconocido escritor Oscar Alfaro. El arte de la acrobacia en tela le había recordado al poema “La muerte del genio”. 

Entre mis redes cayó una estrella”

grita una araña saltada al aire

y alza en sus patas a una luciérnaga

que lanza lluvia de claridades.

Ya uniendo los cabos y agregándole su propia sazón dramatúrgica al poema, Mercado escribió Tejiendo la luz. Claro, que con algunas alteraciones a la versión original. No se trataría de una sola araña, sino así, de tres hermanas arácnidas.

“Cuenta la historia de tres hermanas arañas. Migraña es una, la malhumorada. Maraña, la araña centinela y Azaña, la más flexible. Ellas están muertas de hambre. Lo poco que cazan son moscas y mosquitos. Deciden hacer un esfuerzo por hacer una red más grande. Lo hacen y en el trabajo cae una luciérnaga. Ellas nunca habían visto algo así. Piensan que es una estrella. La luciérnaga evita decir la verdad para evitar que se la coman. Se emocionan y le muestran el oficio de ser araña”, explica Mercado. 

Al proyecto se fueron sumando más gente, como ser David Valdivieso, destacado compositor, quien se encargó de todo el soundtrack que acompaña a la obra. El hizo que las propias actrices grabaran sus propias voces para la banda sonora. Mercado menciona que: “Casualmente, el 90% habíamos salido del Laredo [del elenco]. Entonces, teníamos esa preparación de cantar en coros. Empezó a salir así cosas que le han dado una riqueza artística a la obra”.

La realización de la obra no estuvo exenta de dificultades. Por motivos personales, algunos de los integrantes tuvieron que abandonar sus roles. Ese fue el caso de Andrea Roselio, quien migró a Francia para realizar un máster. “No se encuentran actrices que hagan telas o acróbatas que actúen”. A pesar de ese mencionado percance, el elenco fue, finalmente, consolidado por Allison Veizaga, Jamilka Clarios, Tania Villegas y la misma Mercado. 

Después de seis meses de preparación, la obra ya estaba lista para ser presentada al público. Al igual que Para que te acuerdes, la obra anterior, trajo muy buenos frutos, ya que fue seleccionada al Festival Internacional del Teatro de La Paz (FITAZ). El evento será realizado entre el 6 y 15 de mayo en la sede de Gobierno. En este evento participaran obras teatrales de países como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Dinamarca, España, Francia, México y Suiza.

Antes de emprender el viaje, el teatro Makhurkha ha decido presentarse dos veces más ante al publico Cochabambino. Las presentaciones serán el 5 y 6 de mayo en el Centro Cultural Ollantay (avenida Ecológica, al lado del colegio Tiquipaya), a las 19:30. La entrada tiene un valor de 50 Bs; no obstante, si se la compra con anticipación está a 40 Bs. 

Sobre la Autora

Yvette Mercado es comunicadora social. Tiene una maestría y diplomados en Investigación socio comunicacionales y en diseño de proyectos para el desarrollo. Ha trabajado como gestora cultural durante muchos años. Actualmente, además de dedicarse al teatro, es gerente en Bricks Pizzería. 

Ella considera que el arte puede ser una herramienta para fomentar el desarrollo. La visión que tiene es que: “El teatro es un proceso de aprendizaje de vida. La maravillosa oportunidad que te da el teatro es de convertirte en algo que no eres, de hacer volar tu imaginación. Te da el chance de ser niño y estar en el lugar que tú quieras”. 

Estudiante de Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”

jueves, 5 de mayo de 2022

Makhurka Teatro retorna “Tejiendo la luz” hoy y mañana en centro cultural Ollantay

Makhurka Teatro vuelve con todo. Con la batuta de la directora Ivette Mercado pondrán en escena la obra “Tejiendo la luz” en el centro cultural Ollantay, el 5 y 6 de mayo desde las 19:30.

La tragicomedia, que es una adaptación de la poesía “La muerte del genio”, de Óscar Alfaro, incluye teatro, música, danza y acrobacia en telas.

¿Cuál es la expectativa para poner en escena esta obra?

Son dos: compartir nuestro trabajo y la historia de “Tejiendo la luz” con la mayor cantidad de gente posible. Y que las familias y los niños disfruten del teatro.

¿Qué le inspiró para llevar adelante “Tejiendo la luz”?

La compañía tuvo gratísimas experiencias al hacer teatro para niños, entonces deseábamos repetirlas. Por otro lado, también estábamos interesados en crear curiosidad en la literatura de Oscar Alfaro, célebre autor boliviano que tiene escritura infantil genial, como “La muerte del genio”, poema en el que se basó la dramaturgia de esta obra.

Asimismo, deseamos trabajar con elementos nuevos, con los que nunca habíamos trabajado antes, y por eso incorporamos la acrobacia en tela, convirtiendo a “Tejiendo la luz” en un espectáculo multiartístico, que aglutina teatro, danza, música y circo.

¿Sus representaciones están más dirigidas a los niños?

Sí, niños y público familiar a partir de los cinco años. Vemos que los niños pasan por varios estados de ánimo con nuestra obra, participan, ríen y se vuelven cómplices de los personajes.

Curiosamente, también hemos tenido público joven y adulto que fue a ver dos veces o más nuestra obra  (y sin niños). Entonces, nos gusta pensar que la obra ha despertado un cariño multigeneracional.

¿Cómo ha sido el retorno a los escenarios tras la pandemia?

Está siendo una experiencia grata. El teatro nos ayuda a entendernos, a expresarnos  y a encontrarnos nuevamente con nuestro entorno y con nosotros mismos. Siento que si bien  muchos creadores teatrales no han podido mostrar su trabajo en tiempos de cuarentena, estos dos años no han sido mal gastados, pues nos hemos sumergido en procesos como la escritura y el diseño de nuevos proyectos escénicos que seguramente empezarán a mostrarse a corto o mediano plazo.

También siento que, recién ahora, tanto el público como nosotros estamos despojándonos, de a poco, del miedo y la incertidumbre que ha creado la pandemia de la Covid-19. He visto con alegría que la actividad cultural se está reactivando.

¿Considera que el teatro fue uno de los más golpeados por la pandemia?

Sí. En general todo el sector artístico que depende de presentaciones públicas fue duramente golpeado. Sin público no hay paga. Durante la pandemia he sabido de colegas que enfermaron y se vieron totalmente desamparados de los sistemas de salud, teniendo que recurrir a la solidaridad de conocidos y amigos. También sé de casos que para sobrevivir debieron dedicarse a rubros totalmente ajenos como la venta de alimentos, cosméticos, insumos médicos, etc.

Ahora, con la guerra, de yapa, se abren nuevos retos. Todos sabemos que ya estamos atravesando una crisis económica global y macroestructural, entonces, el desafío será dignificar y mantener oficios como el teatro, que podrían ser reemplazados por actividades que la gente considera de más necesidad o prioridad, como comer y sobrevivir.

¿Cómo nace su afición por el teatro?

En el Instituto Laredo. Si bien estudié toda la currícula musical y estaba en danza, coro y otras actividades, el teatro fue mi área de especialidad.

Cuando era niña veía cómo los estudiantes del Laredo de cursos superiores preparaban obras y me quedaba a mirar con fascinación sus ensayos desde las pequeñas ventanas laterales que tenía el teatro. En ese tiempo también tuve dos excelentes maestros: Leonor Guevara y Bernardo Frank que supieron alimentar mi encanto por este arte de la vida.

¿Desde hace cuánto tiempo se dedica a esta actividad?

Desde 1996, empecé a mis 13 años.

¿Por qué se llama Makhurka?

La Makhurka es una especie de “dolor placentero” que nace del esfuerzo físico, es un dolor chistoso, que reconocemos y nos da la certeza de que uno no está enfermo, más bien que está haciendo trabajar a su cuerpo. El cuerpo, junto con la voz, son las herramientas primordiales del actor. Entonces, haciendo honor a nuestro nombre nosotros estamos trabajando en el desempeño del cuerpo y terminamos macurcados hasta del alma.

¿Cuál considera que es la mejor obra que han representado?

Pienso que cada obra es como un hijo, entonces no hay un mejor hijo ni una mejor obra. Cada una ha tenido o tiene incorporados distintos tipos de procesos y aprendizajes.

Podría decir, por ejemplo, que la obra “Para que te acuerdes” ha sido la que más número de veces se ha presentado, pero “Tejiendo la luz” es relativamente nueva y también va por ese camino.

La obra “La imagen ausente” para mí ha sido un regalo de la vida, pues hemos trabajado con actores-músicos con discapacidad visual (ellos además de convertirse en mis amigos, han sido mis maestros en muchos aspectos) y si bien todavía hicimos pocas presentaciones, producto de la pandemia, pienso que la retomaremos para concientizar aún más sobre esta temática.


APUNTE

La obra Un trío de arañas y una luciérnaga, las protagonistas

El espectáculo multiartístico “Tejiendo la luz” para niños y niñas de Makhurka teatro fue seleccionado para participar del Fitaz. Antes se presentará dos veces en Cochabamba, el 5 y 6 de mayo desde las 19:30, en el centro cultural Ollantay (Mega Qhatu, al lado del colegio Tiquipaya).

Sinopsis

Tres arañas hermanas, Maraña, Hazaña y Migraña, viven hambrientas en su telaraña, pero como están cansadas de padecer hambre y son expertas tejedoras deciden construir una nueva creación textil. Con ese nuevo tejido podrán atrapar más grandes y sabrosos insectos para devorar.

La vida de estas tres locas hermanas cambia la noche que una brillante luciérnaga cae atrapada en sus redes. Ellas nunca vieron algo así.

-¡¿Qué es?! - ¡¿Se come?! - ¿Hace daño?

-¡Es una estrella! -¡Las estrellas no se comen, las estrellas alumbran!- Pensaron.

Mientras deciden qué hacer con la luciérnaga, las hermanas entablan una interesante amistad con ella y tratan de enseñarle su oficio, pues ser araña no es fácil, requiere mucho entrenamiento en el arte de tejer y trepar.

Finalmente, toman una decisión radical de la que luego podrían arrepentirse.

“Tejiendo la luz” es una pieza multiartística única, que aglutina teatro, música, danza y acrobacia en telas.

Makhurka teatro emerge en 2004

Makhurka nació en abril de 2004 como un proyecto experimental de intercambio entre actores y directores escénicos de diferentes líneas técnicas y estéticas. Su objetivo general es mantener la práctica teatral como una actividad continua, colaborativa, experimental y seria. Makhurka estableció su sede en la ciudad de Cochabamba bajo el amparo del Instituto Cultural Boliviano Alemán y ayudó desde el 2004 al 2009 en el crecimiento y consolidación del Festival Nacional de Teatro Bertolt Brecht y del proyecto mARTadero.

Makhurka teatro participó en festivales nacionales e internacionales. Entre sus obras están Talpa (2004), La virgen de los sicarios (2005), Once Upon a time in west Asphyxia de Angélica Liddell (2006), Canción de cuna para un anarquista de Jorge Diaz (2007-2010), Hombres en escabeche de Ana Istarú (2010), Para que te acuerdes (2008-2014), Asilo San Patricio, de (2015), Tejiendo la luz (2019) y La imagen ausente (2019). Estas últimas escritas por Ivette Mercado.

La compañía fue reconocida con:

Premio Nacional Peter Travesí en 2005, 2009, 2019.

Ganó el concurso “Jóvenes construyendo puentes de unidad” del Banco Mundial, en 2005.

Premio Director Revelación en el festival nacional Peter Travesí (2005).

Ganó los Fondos Concursables para la Creación Teatral de la Oficialía Superior de Cultura de la H. A. M. C. con la obra Asilo San Patricio en 2014.

“Tejiendo la luz” ganó el Premio Plurinacional Eduardo Abaroa a mejor espectáculo escénico infantil en marzo de 2019, el Premio Nacional Peter Travesí, el mismo año. Representó a Cochabamba en el Fitcruz 2019, en el Festival

Internacional Enartes financiado por Iberescena, en 2020, y recientemente fue seleccionada para participar del Festival Internacional de Teatro de La Paz Fitaz.

“La imagen ausente”, pieza escénico-musical que cuenta con la participación de personas con discapacidad visual, ganó los Fondos Concursables de la Embajada Suiza en Bolivia la gestión 2019.

Con el fin de democratizar el acceso a las actividades artístico-culturales, el trabajo de Makhurka Teatro fue presentado a miles de personas en unidades educativas,  barrios alejados y provincias de Bolivia.


FUENTE: Edwin Fernando Rojas / Los Tiempos